Relaciones de pareja

Las relaciones de pareja pasan por distintas etapas. Cada etapa viene con una serie de acontecimientos que hay que superar para que la relación crezca y se haga más fuerte. Sin embargo, en muchas ocasiones los obstáculos a los que tenemos que hacer frente se hacen imposibles de superar, produciéndose lo que comúnmente se llama crisis.

Cada pareja tiene una situación particular y cada crisis puede ser motivada por diferentes aspectos. Desde una relación de muchos años donde cada uno tiene un punto de vista diferente, lo cual dificulta enormemente la comunicación, hasta una pareja que tiene que dar el paso de irse a vivir juntos siendo ambos de distintos países. Como se puede apreciar, cada situación es diferente, pero hay un elemento en común: la incertidumbre ante el conflicto de intereses.

Cuando una pareja lleva mucho tiempo junta es común que aparezca la temida rutina. No saber gestionarla puede producir inestabilidad, no solamente en el plano personal, sino también a nivel de pareja. La rutina no es algo malo que haya que evitar. La rutina también nos da seguridad y hay que trabajar para ver sus aspectos positivos y poder cambiar los negativos.

Algunas parejas se enfrentan a otro tipo de situaciones como la infidelidad. Cuando esto ocurre aparecen sentimientos de dolor, falta de confianza e incluso sentimientos de culpa. Se duda en si se debe de perdonar o romper la relación. Hay que tener en cuenta que cada situación es distinta y que, se opte por lo que se opte, se debe de ser consecuente con las decisiones tomadas.

En algunas ocasiones cuando se forma una pareja de distintas nacionalidades, quizá se dé la circunstancia de que uno de los dos deba irse al país del otro. Cuando esto ocurre, la persona que abandona su país de origen se puede sentir frustrada debido a una dependencia impuesta: puesto que los amigos, familia y país, pertenecen al otro miembro de la pareja. Además, distinta nacionalidad también significa distinto idioma y, frecuentemente, distinta cultura. Las barreras idiomáticas pueden provocar dificultades con la familia política debido a problemas de comunicación por no dominar correctamente el idioma. El choque cultural también puede producir enfrentamientos a la hora de afrontar asuntos que conciernen a una familia.

En Balance se trabajará con actividades diseñadas específicamente para cada caso individual. Se estudiará la situación y cómo se puede mejorar para volver a disfrutar de una relación de pareja sana y estable. Analizaremos las posibilidades de poder ser más independientes en el caso de que se haya abandonado el país de origen para establecer una nueva vida en el país de acogida. Desarrollaremos actividades para que el choque cultural y el idioma tengan el menor impacto posible.

Vuelve a disfruta de tu vida en pareja estés dónde estés